domingo, 17 de marzo de 2013

Correción de fechas

En principio creíamos que este recorte sin fecha ni nombre correspondía al diario Clarín reseñando un acto del 20 junio de 1969, donde se daba inicio a alguna obra en la Escuela nº 71. Tras investigar (Google por medio) los nombres que aparecen, sobre todo el del Intendente Colombana, y el del presidente del HCD Oscar Prego, llegamos a la conclusión que se trata de una crónica de la primera y fundacional obra en pos de un edificio propio para la Escuela nº 71, y que esto acontecía el 20 de junio de 1959.
Como confirmación, en documentos de escrituración se indica que en noviembre de 1959 los herederos de Juan Mac Call iniciaron los trámites de sucesión. Por ende, también se trata de una de las últimas apariciones (sino la última) de Juan Mac Call.
Seguimos ignorando si efectivamente es Clarín o un suposición errónea, siempre se agradece las correcciones. De un análisis más fino, la página parecer pertenecer a un diario zonal. Esperamos poder confirmar su origen.


PD: Por algún motivo, Blogger no me deja contestar los comentarios, gracias por ellos.

viernes, 8 de marzo de 2013

Arte y Rock en la Plaza

Copiamos el afiche de una actividad que se realizará el sábado 23 de marzo en la plaza del barrio Manzanares.


Más información: http://www.facebook.com/events/220822118062931/

PD: Un informe sobre esta actividad en http://matecocidosinyerba.blogspot.com.ar/2013/03/festival-de-rock-y-muestra-de-arte.html

lunes, 12 de noviembre de 2012

En el arcón de los recuerdos: Los Manzanares en el año 1969

Otra más para el recuerdo. En este caso se trata de una nota que sería del diario Clarín, relatando la colocación de la piedra fundamental de un nuevo edificio para la Escuela nº 71. Esto fue el 20 de junio de 1969. A continuación de la imagen está la trascripción de la nota.



Se colocó la piedra fundamental de una Escuela.

Se debe a la generosa donación del vecino Juan Mac Call.

Una ceremonia de relieves altamente auspiciosos se cumplió el 20 del actual en el Barrio “Manzanar La Flora”, sito en la calle Arribeños y Camino de Cintura de Matanza. En efecto, coincidiendo la celebración del Día de la Bandera, se colocó la piedra fundamental de una escuela donada por el caracterizado vecino don Juan Mac Call y que como es lógico congregó a un elevado número de vecinos de la zona, máxime que la ceremonia religiosa estuvo a cargo del Obispo de Morón, Monseñor Dr. Miguel Raspanti, asistiendo en representación del Intendente Municipal, el Presidente del Consejo Deliberante señor Oscar Prego y el inspector General señor Osvaldo Sabelli. También se encontraban presentes la casi totalidad de los miembros de la Comisión Directiva de la Sociedad de Fomento local que preside el señor Juan Pagani.
Primeramente se firmó un pergamino a iniciativa de la Sociedad de Fomento, el que suscrito por todos los presentes y cuya inscripción aludía al acto simbólico realizado luego se colocó justamente con la piedra fundamental de la escuela.
El señor Prego izó el pabellón patrio en el mástil ubicado en el lugar y la concurrencia entonó las estrofas del Himno Nacional. La niña de 2º grado de la Escuela Nº 10 de Ramos Mejía, Liliana Josefa Bardecci, pronunció una oración a la bandera y de inmediato se procedió a la colocación de la piedra, para lo cual se invitó al donante a poner la primera cucharada de portland, haciendo lo propio los señores Juan Boracchia (h.), Prego, Sabelli, Pagani, Beloqui y otros. Realizó la bendición el Obispo Monseñor Raspanti, haciendo uso de la palabra luego, para destacar la satisfacción que le causaba visitar el lugar por primera vez. Felicitó a la Comisión de Fomento por su acción a favor de la cultural, material y espiritual del barrio, cuyos miembros, sin lugar a dudas, son hombres animados por un espíritu progresista digno de aplauso. El Exmo. Obispo al referirse a las autoridades comunales presentes, expresó que eran los mejores auxiliares del Intendente y que se preocupan por llevar el progreso a los barrios. El Obispo destaco con palabras laudatorias la donación realizada por el señor Juan Mac Call, hombre pudiente que práctica la caridad cristiana, no haciendo alarde de su altruismo y humanismo, siendo su gesto altamente significativo y que será un recuerdo perenne para el barrio, muy especialmente de los niños que no olvidarán nunca cuando se sienten en sus bancos la generosidad del señor Mac Call, y tendrán que agradecer a él la educación recibida. Más adelante el señor Obispo dijo: “Mucho me place ver a las autoridades del partido en las personas de los señores Prego y Sabelli, quienes conjuntamente con el Intendente señor Colombana, día a día llegan a distintos barrios del distrito en procura de solucionar problemas para que la vida de los pobladores no sea tan penosa y proporcionar alegría después de tantos sinsabores, por ello tengo la seguridad que el pueblo siempre estará con ellos, dado que él es de corazón sano, generoso y agradecido". Y acotó: “Todos deben de colaborar por el engrandecimiento de la patria para que ella sea como la soñaron San Martín y Belgrano, creador de la enseña nacional.
El Obispo Raspanti agregó a continuación: “Amémonos unos a los otros y aunemos fuerzas en procura de prosperidad. Como padre de nuestras almas, en mi carácter de sacerdote y Obispo, os digo: trabajen sin desmayos para levantar el nivel cultural, espiritual y material del barrio”. A continuación mencionó la invitación formulada por un representante del barrio Atalaya de I. Casanova, diciendo que complacido iría, teniendo en cuenta que él pone toda su influencia para que los pueblos tengan todo lo que la vida requiere, como expresión de sentimientos de fe cristiana y religiosa que los eleve a Dios. Y dijo: “Dios ayuda a inspirar la almas buenas y es anhelo de la villa contar con un centro donde pueda expresar esos sentimientos cristianos, el pueblo es católico por excelencia y por ello le he pedido al señor Mac Call un lugarcito y así habrá hecho la obra completa para bien del barrio. Este noble y generoso hombre me ha expresado: “ Monseñor deje, ya se arreglará”. Estas palabras son suficientes para creer que pronto habrá aquí un centro para rendir culto a Dios”. Monseñor Raspanti se refirió a los niños presentes y solicitó un aplauso para la directora de la Escuela Nº 65 de Atalay, Blanca Macía Paulicci, que asistió con una delegación de alumnos de dicho establecimiento. Finalmente el Obispo impartió la bendición así: “Que Dios Bendiga a todo el pueblo y le otorgue gracias y dones espirituales y materiales”.
Fueron padrinos de la ceremonia de la colocación de la piedra fundamental, la señora Aída González de Bardecci y el señor Juan Boracchia (h.)
En el local de la Sociedad de Fomento “Gral. San Martín”, se sirvió un copetín en honor de los huéspedes, dando lugar la reunión a una amena tertulia.

El gesto del Donante.

El señor Juan Mac Call, hombre muy sencillo y cordial, argentino de origen, nos expresó: “Siempre he sentido preocupación al ver al ver a los niños lo que tienen que recorrer para educarse, por eso he creído oportuna la donación efectuada, así los de aquí tendrán a mano la escuela.
El señor Mac Call no solamente ha donado la construcción de la escuela, sino también el terreno y solventará los gastos de su mantenimiento.
La superficie cubierta del establecimiento alcanza a unos 60 metros cuadrados y se calcula su construcción estará lista a fin de año. Consta de dos aulas grandes, baños, patio cubierto, biblioteca, sala de maestros, su ubicación permitirá sea alcanzada por el sol todo el día y se hace contemplando una posible ampliación.
Como podrá apreciar el lector se trata de un magnífico gesto altruista, digno de destacarse, provocado por la generosidad de un caballero de espíritu amplio y agradecido, restituyendo a la sociedad con una obra maravillosa, parte de lo que ésta le ha brindando materialmente en abundancia.

Creador del Barrio.

No podemos dejar de destacar que la creación del magnífico barrio se debe a la acción inteligente del señor Juan Boracchia (hijo), que tomando a su cargo el fraccionamiento de “El Manzanar”, ha convertido la zona en un magnífico lugar residencial, como lo viene haciendo desde hace varios años en sus operaciones inmobiliarias. Sacrifica utilidades en mejoras edilicias que concitan el interés de la gente preocupada en la solución del grave problema de la vivienda.
El señor Boracchia no es el hombre indiferente al progreso del país, por el contrario, su voluntad está al servicio del bienestar de la comunidad, olvidando un poco el frío calculo del lucro. Con justicia se ha dado en decir: “Donde Boracchia vende surge un nuevo pueblo”. Y así es. Nadie mejor que los residentes en el barrio “El Manzanar” de Matanza lo pueden atestiguar.

Adhesión de Sociedades.

Asistió al acto de referencia una delegación de la Sociedad de Fomento de Atalaya, Isidro Casanova, encabezada por su presidente señor Ricardo Beloqui y otra de la Sociedad de Fomento “9 de Julio”, también de Casanova, integrada por su presidente señor José María Freire y le miembro de comisión, señor Ramón Goméz.

martes, 23 de octubre de 2012

En el arcón de los recuerdos: Los Manzanares en el año 1961

He aquí una nota sobre el barrio “Manzanar La Flora” publicada en el diario Clarín el 24 de abril de 1961. Como la imagen es defectuosa, a continuación hay una trascripción. ¡Qué la disfruten!



LA ESCUELITA, construida por la Sociedad de Fomento General San Martín del barrio Manzanares La Flora, partido de La Matanza, es un símbolo. Todos cooperan. Obra de los vecinos son también las veredas, el teléfono, el comedor escolar y la sala de primeros auxilios.

Bailando con la más Fea

El “Manzanar La Flora” – Paraíso de la Naturaleza – Elogio a un Ministerio – Enseñar es muy Difícil – Baile Fresco y Multado – Organismos que “Quitan” – Organismos que “Dan” – La Balanza se ha Roto

Un camino con todas las apariencias de haber sido trazado por una serpiente caprichosa nos lleva por el barrio Manzanar La Flora. Recién dejamos la ruta de cintura, a la altura de San Justo. Queda atrás el tráfico infernal. Adelante se nos abre un auténtico paraíso construido por la naturaleza. Enormes eucaliptos. Grandes pinos. Casas residenciales. El camino es mejorado. Se tuerce y se retuerce, dejándonos la impresión de uno de esos senderos tan pintorescos de Europa. Así, escoltados por árboles, llegamos al corazón del barrio. Una plaza con juegos para los niños. Enfrente, la escuela y la Sociedad de Fomento General San Martín. Los vecinos están orgullosos de su barrio. Y tienen razón. La naturaleza les ha dado todo. Ellos tratan de ayudar a la naturaleza trabajando. La escuela fue obra de ellos; ya están en marcha un comedor escolar y la sala de primeros auxilios. Hasta tienen un lujo imposible en esos barrios de Matanza: teléfono.
El gran terreno donde se levantan el colegio y la sede de la sociedad de fomento fue donada por Juan Mac Call. El secretario general de la institución, Harold Barrera, deja expresa constancia del agradecimiento del vecindario por ese hombre que ha hecho posible el comienzo de la gran empresa. Pasa un colectivo. Va de San Justo a la villa residencial. Lleva el número 224 y es el único medio para que los vecinos puedan llegar a San Justo. Usa el camino referido, construido por la empresa que loteó las tierras hace muy pocos años. Se trata de un mejorado bastante resistente y que cumple su función.

Tierra, Caños y Adoquines.

Pero no todo es perfecto. El señor Barrera, que acaba de perder su trabajo en la única fabrica que existe en el barrio, nos conduce por los senderos ocultos. El camino mejorado ha sido “desmejorado” por la tubería del gasoducto. Es una sola cuadra: Lartigau y Colonia. De ese caminito lindo se ha hecho un lodazal. Y cuando llueve, los colectivos no pueden cruzar. Y todo el barrio queda aislado. Las maestras no pueden ir a dar clases. Los proveedores quedan imposibilitados de hacer los repartos. Y los trabajadores deben faltar a sus obligaciones.
El largo y sinuoso caminito tiene otro defecto. En varias calles se ha hundido. Allí hacen falta caños para permitir que las aguas que han destruido el mejorado pasen por abajo.
Desde hace dos años se ha pedido a la comuna que envíe los caños. Los mismos vecinos los colocarán. Desde hace dos años se ha pedido a la Comuna envíe camiones con tierra, los propios vecinos la utilizarán para rellenar las partes bajas del barrio. Desde hace dos años se ha pedido a la Comuna que envíe adoquines. Los mismos vecinos construirán los pasos de piedra en las calles de tierra.
Los caños no han llegado. La tierra no ha llegada. Los adoquines no han llegado. Los únicos que han llegado son los vecinos. Los vecinos que han hecho posible la escuela, las paradas, el teléfono, el comedor escolar, la sala de primeros auxilios. En fin: la historia repetida del Gran Buenos Aires.

Enseñar: Sagrada y Difícil Misión.

Nos informamos de los nombres de los vecinos que en ese momento representan al barrio: Juan Gatica, presidente de la sociedad de fomento; Julio Giovanolli, vicepresidente; Harold Barrera, secretario; y Luis Carrizo, tesorero. La cooperadora escolar es presidida por el señor Santiago Bardessi.
“Quien se ha portado bien es el Ministerio de Educación de la provincia. Siempre atiende nuestros reclamos...”
Las palabras reconfortan. Y de paso se hace justicia. A través de estos reportajes surge la meritoria obra de esa repartición. Todos los barrios, por muy apartados que estén ubicados, tienen su escuelita. Mejor o peor. Pero está. Tampoco hay quejas del personal de esas escuelas. Por el contrario, los vecinos ponen a las maestras, en todas las oportunidades, como uno de los sectores más perjudicados por la falta de medios de comunicación o por la carencia de pavimentos. Clarín lo reafirma: hay maestras que realizan dentro de ese mundo tan peculiar que es el Gran Buenos Aires, una obra ejemplar, respaldada no sólo en su insigne misión, sino en todas la dificultades que implica su cumplimiento. La escuela del barrio Manzanar La Flora es dirigida por la señora de Falcinelli. Es vicedirectora la señora de González, y en ella actúan 16 maestras.

La Historia de un Baile

Detrás de la escuela existe una pista de baile. Es la pista de la sociedad de fomento. Los bailes tienen una larga fama: nacen allí muchos casamientos. Pero los bailes del Gran Buenos Aires cumplen otra función. Los que nacen allí son los billetes que hacen posible muchas obras de bien común. Los bailes representan una importante fuente de ingresos de las asociaciones vecinales.
Pero esos bailes han traído a la Sociedad de Fomento General San Martín del barrio Manzanar La Flora un tremendo dolor de cabeza. La municipalidad acaba de aplicarle una multa de quince mil pesos. El delito consiste en haber organizado los bailes del último Carnaval sin permiso y sin colocar el sello en las entradas. Quince mil pesos representan muchos caños, muchos adoquines, muchos postes de teléfono, mucha tierra. Quince mil pesos es una fortuna para una sociedad de fomento, que, para colmo, apenas si alcanzó a salvar los gastos de los bailes multados, teniendo en cuenta que las noches del Carnaval se presentaron frescas y que la humilde pista de la sociedad no tiene techo.

La Balanza Rota

No nos corresponde abrir juicio sobre la justicia o injusticia del procedimiento. Surge prima facie que hubo un organismo municipal que ha cumplido con la letra de la ordenanza. Pero surge también la constancia de que no todos los organismos municipales tienen el mismo celo. Es decir: la balanza no está equilibrada. Los organismos que “cobran” funcionan. Los que “dan”, no.
¿No sería aconsejable –dicen los vecinos- transferir los celosos funcionarios a la oficina donde duermen hace dos años los expedientes pidiendo tierra, adoquines y caños?
Debe ser importantísimo llevar un control de los bailes, pero corresponde que nadie dude de la importancia que para los vecinos del barrio Manzanar La Flora tienen sus calles destrozadas, sus barriales, sus dos criaderos de chanchos, las inundaciones.
Así, como se ha planteado este problema, surge la tendencia de que a los habitantes de Manzanar La Flora les ha tocado “bailar con la más fea...”
Del Reporta(…) Gran Buenos Aires.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Manzanar La Flora, de Juan Mac Call

Publicidad de la quinta Manzanar La Flora, de Juan Mac Call.
Salió en el año 1941, en una revista editada por la Sociedad de Fomento de Isidro Casanova.
Foto provista por Silvia Mielnicki.

martes, 25 de octubre de 2011

En la historia...

En noviembre de 2009 apareció el libro Villa Luzuriaga, ayer, hoy y siempre, de Martín Biaggini y Silvia Mielnicki. Allí puede leerse una síntesis histórica de los orígenes del barrio Los Manzanares.
En septiembre de 2011 se presentó La Matanza, historia de sus pueblos, recopilación hecha por el CEHLaM (Centro de Estudios Históricos de La Matanza), de la que participan 15 autores (entre ellos Biaggini y Mielnicki), que también expone entre sus páginas un párrafo dedicado al nacimiento de nuestro barrio.
Los Manzanares existe, y es parte de la historia de La Matanza.

miércoles, 31 de agosto de 2011

50 años de la escuela 71 en El 1 Digital

Recientemente encontré esta mención de las Bodas de Oro de la Escuela Nº 71 en el página 8, sección Correo de los lectores, de El 1 Digital del 11 de noviembre de 2009.